¡Hay que ver cuantas cosas nos perdemos por culpa de nuestra percepción rastrera de la vida!
Si tuvieramos en nuestra consciencia la percepción real de lo que hemos venido a hacer, nuestras angustias, nuestro dolor por la pérdida , ese desengaño, esa falta del compañero o del
amigo que nos duele y nos incomoda con él, tantas faltas de amor que nos hacen sentirnos agredidos en nuestro orgullo... serían únicamente las experiencias normales que hemos venido
a vivir. Si hemos venido a eso, a experimentarlas ¿porqué huimos de ellas como de la peste en lugar de afrontarlas debidamente? Si nuestra acción es reaccionaria, si reaccionamos en contra con toda nuestra fuerza, NO ESTAMOS CREANDO : si, a REACCIÓN oponemos CREACIÓN, estamos Co-creando nuestra vida.
¡QUE GRAN DIFERENCIA! ¿NO?









